martes, 16 de septiembre de 2008

Sancion ejemplar a los criminales y dialogo para avanzar

Frente a los deplorables acontecimientos registrados en nuestro país en los últimos días, el Movimiento Sin Miedo manifiesta:

La ya demasiado larga historia de masacres sufridas por el pueblo boliviano a manos de quiénes se creyeron desde siempre dueños del país y de sus riquezas ha registrado un nuevo capítulo de infamia el pasado jueves 11 de septiembre en el Departamento de Pando.

Ese día quedaron al desnudo la verdaderas intenciones de algunos “cívicos” y Prefectos, los cuales manipulando un falso discurso democrático, atrincherados en el poder de sus medios, vienen boicoteando de manera sistemática al gobierno del cambio instalado en el país el 18 de diciembre de 2005 luego de un largo proceso de acumulación de un pueblo que se niega a seguir siendo excluido, marginado, explotado y masacrado.

El asesinato a mansalva de campesinos en Pando, con saña especialmente dirigida por los dueños de las tierras y el ganado, es un hecho que no solo merece el más franco repudio, demanda por el contrario la adopción de medidas muy claras en defensa del proceso.

Leopoldo Fernández, principal responsable de la masacre, luego de su detención debe ser destituido de inmediato de su cargo de Prefecto por el Presidente de la República para ser enjuiciado y condenado por los abominables crímenes perpetrados por sus sicarios, juicio en el que podrá defenderse, haciendo uso de un derecho del cual no gozaron los hermanos y hermanas pandinas fusilados por la espalda.

El horror de Pando no es sin embargo sino la manifestación extrema de un odio racial que se ha expresado con igual virulencia en las tomas violentas de instituciones públicas y sedes de las organizaciones indígenas en Santa Cruz, Chaco y Beni, por orden de los otros Prefectos y “cívicos”. Dichos actos merecen de igual manera la más rigurosa sanción de los organismos del Estado, así como la inmediata devolución de todas las oficinas.

Con el respaldo del 54% de votos obtenidos en diciembre del 2005, y la ratificación del 67% de los sufragios el 10 de agosto pasado nuestro gobierno debe perseverar en el dialogo con quiénes verdaderamente se muestren dispuestos a llegar al triple consenso que nuestro Presidente Evo Morales A. y el MSM propusimos al día siguiente del Referéndum revocatorio:

Pacto constitucional para incorporar en la nueva Constitución Política del Estado aquellas demandas autonómicas que no pongan en riesgo la unidad de Bolivia ni el derecho de la mayorías de bolivianos y bolivianas a la inclusión y a una mejor calidad de vida.

Pacto fiscal para una nueva redistribución equitativa de los ingresos del IDH con verdadero sentido productivo y bajo una clara orientación estratégica para el fortalecimiento de la economía boliviana.
Pacto institucional para la elección de todas las autoridades vacantes al margen de las viejas prácticas del cuoteo partidocratico.
El proceso de cambio al que aspira una abrumadora mayoría de nuestras hermanas y hermanos de todas las regiones y de todos los estratos no puede seguir amenazado y bloqueado por las prácticas delincuenciales de una minoría atrincherada en sus privilegios. Con amplia disposición al consenso y con firmeza nuestro gobierno debe sentar las bases para avanzar en la consolidación y la profundización del cambio.