viernes, 30 de mayo de 2008

Repudiamos el salvajismo racista


MOVIMIENTO SIN MIEDO (MSM)

Todas las bolivianas y bolivianos hemos sido profundamente avergonzados a causa de los vejámenes sufridos el pasado día sábado 24 en la ciudad de Sucre por los hermanos campesinos cuya dignidad humana ha sido afrentada de manera inadmisible, hechos frente a los cuáles nos manifestamos indignados a tiempo de expresar a esos hermanos y hermanas nuestra solidaridad más comprometida.

Ciertamente no sería justo atribuirle a todo el pueblo de Sucre la responsabilidad por semejante expresión bestial de racismo y discriminación, pero lo acaecido da cuenta de la persistencia profundamente enraizada de conceptos y visiones excluyentes, constatación que a su vez lleva a reiterar la urgencia de los cambios estructurales que como país estamos obligados a implementar pese a la oposición de minorías atrincheradas en sus privilegios de siempre.

Si los miembros del autodenominado Comité Interinstitucional todavía poseen un mínimo resabio de pudor, debieran asumir la responsabilidad que les cabe por los hechos del pasado día sábado, en lugar de esgrimir de manera cobarde el pretexto, falso por lo demás, de que los violentos actuaron al margen de su conocimiento y decisiones. Si su capacidad solo les alcanza para ser instrumentos serviles de los grupos oligárquicos, les cabe únicamente renunciar de inmediato.

Llamamos a todas las instituciones, partidos, entidades a pronunciarse de manera frontal y contundente contra el racismo criminal. Las medias palabras equivalen a encubrimiento y complicidad.

Demandamos de la misma manera a las Comisiones de Derechos Humanos y a los plenos de las Cámaras de Diputados y Senadores adoptar las determinaciones que les corresponden y a denunciar los penosos hechos ante los organismos internacionales por intermedio de sus Comisiones de Relaciones Exteriores.

Interpelamos a los medios masivos de comunicación que, salvo excepciones, han tergiversado y minimizado los graves acontecimientos de Sucre reiterando su posición escasamente objetiva y confirmando el rol que vienen desempeñando como promotores de violencia y enfrentamiento en lugar de cumplir la función de responsabilidad social que les cabe.

Repudiamos asimismo enérgicamente los agravios contra la persona y la investidura del Sr. Presidente de la República cro. Evo Morales Ayma, cuya presencia en cualquier punto del territorio de la República no puede ser restringida, como no puede serlo tampoco la de toda(o) boliviana(o) en un país que es de todos y no así coto privado de los pequeños grupos que siempre se consideraron propietarios de Bolivia, de sus recursos y de las vidas de sus habitantes.

Convocamos a trabajar de manera seria y responsable para poner atajo a la violencia en todas sus formas y manifestaciones.

La Paz, mayo 27 de 2008.