jueves, 26 de julio de 2007

... por el bien de todos.

El país esta transitando una senda delicada que puede tener como desenlace un enfrentamiento entre bolivianos y rebasar el simple cruce de palabras y posiciones. En Bolivia como en cualquier otra nación existen cicatrices de la violencia con la que se forjo lo que hoy conocemos como nuestra nación. Y es la responsabilidad de los actuales gobernantes y dirigentes velar por que esas cicatrices se tornen imperceptibles. Bajo este criterio es que sugiero al Sr. Presidente de la Republica declinar en su intención de conmemorar el aniversario de la patria con un parada indígena - militar en Santa Cruz, considerando además que los últimos años han estado plagados de mutuas acusaciones de separatismo, intervencionismo, autoritarismo, racismo entre otras cosas, y deberíamos evitar sumar a esta lista de adjetivos la de “provocación militar” o “supremacía indígena”. Creo que no es el momento de demostraciones de fuerza, mas por el contrario, debemos cuidar mucho las formas para evitar indisponer a las partes en conflicto.
Finalmente esta claro que la magnitud de la herida esta en estricta relación al daño provocado, y el tiempo de cicatrización es proporcional a esta. Esperemos que estas heridas que nos estamos abriendo entre bolivianos no sean difíciles de cicatrizar. Por el bien de todos y de los que vendrán.